El Futuro...


Pero el futuro es diferente

del porvenir que se adivina lejos,

terreno mágico, dilatada esfera

que el largo brazo del deseo roza,

bola brillante que los ojos sueñan,

compartida estancia

de la esperanza y de la decepción,
oscura
 patria 
de la ilusión y el llanto

que los astros predicen

y el corazón espera 

y siempre, siempre, siempre está distante.

Pero el futuro es otra cosa, pienso:
tiempo de verbo en marcha, acción, combate,

movimiento buscado hacia la vida,

quilla de barco que golpea el agua

y se esfuerza en abrir entre las olas

la brecha exacta que el timón ordena.

En esa línea estoy, en esa honda

trayectoria de lucha y agonía,
contenido en el túnel o trinchera

que con mis manos abro, cierro, o dejo,

obedeciendo al corazón, que manda,

empuja, determina, exige, busca. 

¡Futuro mío...!Corazón lejano

que lo dictaste ayer:

no te avergüences.

Hoy es el resultado de tu sangre,

dolor que reconozco, luz que admito,

sufrimiento que asumo,

amor que intento.

Pero nada es aún definitivo.

Mañana he decidido ir adelante,

y avanzaré,

mañana me dispongo a estar contento,

mañana te amaré,
mañana
 y tarde,

mañana no será lo que Dios quiera.

Mañana gris, o luminosa, o fría,
que unas manos modelan en el viento,

que unos puños dibujan en el aire.


Ángel González:“Sin esperanza, con convencimiento” (1961)

Hacía tiempo que no os dejaba algo del señor Ángel. Echo de menos mi poemario y Granada...

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